TEST: Casco Kask Wasabi

Kask Wasabi testTal y como os explicamos hace varias semanas, el Kask Wasabi es la última novedad de la colección de cascos de ciclismo de la marca italiana. Este modelo tiene diversas particularidades que lo hacen único, por lo que lo hemos querido probar para conocerlo más a fondo.

Según afirma Kask, el Wasabi ha sido desarrollado en colaboración con el equipo INEOS Grenadiers, que ya lo ha utilizado esta temporada 2021 en algunas carreras. Por lo tanto, estamos ante un producto de altas prestaciones y nivel profesional.

Pero si por algo destaca el Wasabi es por su polivalencia, lo que lo hace apto para diferentes épocas del año y tanto para ciclistas de carretera como de gravel o mountain bike. La clave de su capacidad para adaptarse a diversas condiciones y situaciones la encontramos en su entrada de aire frontal regulable.

Kask Wasabi casco ciclismoEl panel deslizable que cubre la parte delantera y superior del casco permite abrir o cerrar las generosas entradas de aire. De esta forma, podemos decidir en cada momento el nivel de ventilación en función de la temperatura exterior.

Así, en jornadas frescas o descensos rápidos es posible mantener la cabeza protegida del aire, mientras que en momentos de esfuerzo como subidas o en los días más calurosos podemos permitir la entrada de aire para refrigerar la cabeza y secar el sudor.

Ventilación regulable

Kask Wasabi closedEste sistema -muy similar al que Kask ya empleó hace años con el modelo Infinity- resulta práctico, pero lógicamente también tiene sus limitaciones. Incluso con el puerto frontal abierto, el Wasabi es un casco bastante cerrado, por lo que no sería el más adecuado para temperaturas muy altas como las de los meses de verano. En cambio, en invierno o épocas de entretiempo es donde resulta más útil.

Cabe remarcar también que cuando más notamos la entrada de aire es al rodar a velocidades medias o altas, no tanto en lentas y largas subidas, por ejemplo. En cualquier caso, en salidas con terrenos muy diferentes y con puertos de montaña es donde hemos encontrado más práctico este original casco, ya que podemos ir abriendo y cerrando las aperturas en función de la situación.

Kask Wasabi openLa operación para mover el puerto de entrada de aire es sencilla y rápida. Se puede hacer incluso en marcha, aunque deberás tener bien sujeto el casco a la cabeza para que no se te descoloque o aguantarlo un poco con la otra mano.

En este sentido, el sistema de retención trasero Octo Fit, que permite un ajuste vertical y horizontal, es bastante eficaz, aunque cuando nos ponemos y quitamos el casco debemos reajustarlo verticalmente porque suele moverse. Las correas cumplen su función, aunque no son muy regulables, mientras que la características tira de cuero que Kask utiliza en el cierre de la barbilla aporta un toque exclusivo pero es un tanto rígida.

El confort del Wasabi es bueno, aunque esto siempre depende un poco de la forma de la cabeza de cada usuario, que se puede adaptar mejor o peor a un casco determinado. En este apartado juega un papel importante las generosas almohadillas, que emplean lana merino para hacerlas más cómodas y contribuir al secado rápido del sudor y a la regulación de la temperatura.

Aerodinámica y seguridad

Kask Wasabi reviewOtra de las virtudes del Kask Wasabi es su aerodinámica. Sin ser un casco exclusivamente orientado a ella, sus formas ayudan a penetrar en el aire a altas velocidades con el puerto frontal tanto abierto como cerrado. Un buen síntoma de ello es que es relativamente silencioso cuando rodamos rápido, algo que también lo hace más agradable en terrenos como los descensos.

En cuanto a la seguridad, obviamente el Wasabi cumple con todos los estándares de la industria, aunque no está disponible con MIPS o algún otro sistema similar. En cambio, este Kask dispone del sello WG11 Rotational Test, que según afirma la marca italiana excede todos los requerimientos de las normas internacionales.

Pros y contras

Kask Wasabi pruebaEn términos generales, el Wasabi nos ha gustado por ser una propuesta original y polivalente. Resulta muy práctico para las épocas más frías del año y para recorridos con condiciones meteorológicas variables, aunque con sus lógicas limitaciones, como hemos explicado.

La calidad de construcción característica de Kask es otra de las virtudes de este casco de bicicleta fabricado en Italia. Su estética puede gustar más o menos, eso es siempre algo subjetivo, aunque su imagen es sin duda única. Quizás sí que nos hubiera gustado verlo en algunas opciones de color más vivas, ya que sólo está disponible en tonalidades lisas y acabado mate.

Algún detalle como el no poder colocar las gafas en las entradas de aire delanteras (si es que están abiertas) pueden no gustar a algún usuario. De todas formas cabe decir que el Wasabi no interfiere con las gafas puestas, tal y como hemos comprobado con varios modelos, entre ellos unas Koo Demos.

Por último, con un peso de 280 gramos en talla M (52-58 cm), no es de los cascos más ligeros del mercado, aunque obviamente ese no es su objetivo por sus características y particularidades. El precio del Kask Wasabi WG11, de 300 euros, tampoco juega a su favor, ya que es un tanto elevado para muchos bolsillos.

 VALORACIÓN

+ Positivo: Polivalencia · Ajuste de la ventilación · Aerodinámica

– Negativo: Precio · Peso · Sistema de retención

FOTOS: Marc Rius y Kask

 

Autor: Fran García

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