TEST: Manillar Ritchey WCS Carbon Curve

Ritchey WCS Carbon CurveAdentrarse en la colección de manillares de Ritchey es hacerlo en la gama de una de las marcas de referencia del mercado por cantidad y calidad. Las propuestas de la firma estadounidense son múltiples y de todo tipo: en carbono y aluminio, con diferentes tipos de formas, precios de casi 500 € a menos de 50…

En la búsqueda del equilibrio entre unas altas prestaciones y una tarifa razonable hemos querido probar en esta ocasión el WCS Carbon Curve. Este modelo, perteneciente a la línea WCS (World Championship Series), la segunda en la colección de Ritchey sólo por debajo de la más exclusiva SuperLogic, aúna todas las cualidades que un ciclista puede buscar en un manillar de gama alta.

Así, el Ritchey WCS Carbon Curve es muy ligero (210 gramos en 42 centímetros de anchura) gracias a su construcción monocasco en fibra de carbono. En nuestras numerosas salidas con él también hemos podido comprobar como su rigidez está fuera de toda duda, incluso cuando nos hemos tenido que retorcer sobre la bici para superar las rampas más difíciles.

Ritchey WCS Carbon Curve barLos acabados en mate unidireccional de este manillar de Ritchey son excepcionales, aportando un toque de distinción a nuestra bicicleta. La marca de componentes norteamericana ha cuidado también detalles como la superficie rugosa de la unión con la potencia (de 31,8 mm) y las manetas, para evitar movimientos indeseados, o las sutiles guías de los cables, para lograr un conjunto más armonioso.

La sección central del manillar, que es compatible con acoples, se estrecha ligeramente conforme se acerca a los extremos. Ello la hace fácil de sujetar y envolver completamente incluso a usuarios con manos pequeñas. De hecho creemos que a éstos les gustará más el agarre del WCS Carbon Curve que a los ciclistas con manos grandes, para los que quizás el diámetro de los tubos sea un poco estrecho.

En cuanto a la curva, de formas suaves y progresivas, su alcance es corto y su caída no muy profunda (73 mm y 128 mm respectivamente en todas las medidas). Cada ciclista tiene sus gustos y preferencias en este sentido, pero por lo que a nuestra experiencia respecta podemos afirmar que las líneas del Ritchey WCS Carbon Curve lo hacen muy cómodo. Es fácil y rápido cambiar la posición de las manos, así como alcanzar las manetas de freno o de cambio de marchas. En el confort general de este modelo tiene mucho que ver también su material, cómo no, ya que el carbono ayuda a atenuar las vibraciones que transmite la carretera.

El manillar Ritchey WCS Carbon Curve está disponible en tres medidas (40, 42 y 44 cm) y tiene un precio de 279,99 euros, cifra no al alcance de todos los bolsillos pero de acorde a su calidad y prestaciones.

 VALORACIÓN

+ Positivo: Ligereza · Estética · Confort

– Negativo: Diámetro estrecho

Galería de fotos

FOTOS: Diego Sperani & Ritchey

 

Autor: Fran García

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