Las bicicletas eléctricas son uno de los medios de transporte preferidos para los desplazamientos de muchas personas, ya sea ocasionalmente o a diario, por ocio o por trabajo, en la ciudad o fuera de ella… Si tu ebike ha estado parada durante un largo periodo de tiempo, es el momento de ponerla a punto.
De esta forma, podrás disfrutar de todas las ventajas de las bicicletas eléctricas: se hace ejercicio sin un esfuerzo excesivo gracias a la ayuda del pedaleo asistido, no hay problemas de estacionamiento en la ciudad, es perfecta para recorridos cortos y se puede circular por las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) sin restricciones, entre otros grandes beneficios.
Tener la bici en buen estado es fundamental para garantizar la seguridad del ciclista. Tanto si se usa diariamente, como si se utiliza de forma esporádica, la ebike debe contar con una revisión óptima. Para ello, te mostramos los diez pasos imprescindibles para poner a punto la bicicleta y poder disfrutarla sin riesgos.
- Componentes eléctricos: Es importante comprobar el correcto funcionamiento de todos los componentes eléctricos: motor, controlador, cargador, batería, display y sensores. También hay que comprobar el funcionamiento de las luces. La batería es uno de los elementos que más se debe cuidar. Se recomienda seguir las especificaciones del fabricante respecto a la carga y no manipular ninguno de los elementos del sistema eléctrico de la bicicleta. Siempre deben ser manipulados por un especialista. Por supuesto, si se observa cualquier golpe o desperfecto en la batería, es necesaria su revisión por un profesional. Igualmente, hay que comprobar el estado general de los cables y de los conectores.
- Neumáticos: No deben tener bultos ni cortes. Es importante que tengan la presión correcta.
- Frenos: Hay que verificar que funcionan correctamente y ajustar el sistema de frenado.
- Cambio: Comprobar el correcto funcionamiento de los cambios y realizar un ajuste del desviador delantero si es necesario.
- Tornillería: Las tuercas y tornillos deben estar todos bien ajustados al par de apriete especificado por el fabricante.
- Lubricación: Se recomienda engrasar las piezas móviles, sobre todo si la bicicleta ha estado sin utilizarse durante un largo periodo de tiempo. No hay que olvidarse de los pedales.
- Limpieza del sistema de transmisión: Cadena, piñones y platos. Hay que revisar la cadena o correa. Hay que prestar atención al sistema de transmisión. Se debe mantener con la tensión justa, no excesiva para evitar que se rompa.
- Suspensiones: Si la bicicleta monta suspensión delantera y/o trasera, es necesario comprobar su estado y buen funcionamiento.
- Ruedas: Hay que revisar el ajuste de las ruedas y el centrado de las llantas.
- Limpiar la bicicleta: Si sólo es polvo, se aconseja hacerlo simplemente con un trapo o cepillo y emplear productos específicos, sobre todo para limpiar la cadena y las roldanas. En las bicicletas eléctricas nunca se debe utilizar agua a presión y siempre se debe retirar la batería. Tampoco se debe mojar en exceso el display y demás componentes eléctricos. Es importante secar bien todos los componentes, ya que, de lo contrario, se puede producir corrosión y desperfectos. Esto se debe hacer después del lavado y también si se ha utilizado en días de lluvia. Igualmente, hay que secar la bicicleta si ha estado estacionada en el exterior bajo la lluvia.
Otro aspecto a tener en cuenta es el calor, especialmente en los meses de verano. Debido a las altas temperaturas, se recomienda almacenar o estacionar la bicicleta eléctrica en un lugar donde no haya excesivo calor. Tampoco es recomendable la exposición a la luz solar. Y es que hay ciertos componentes de la bicicleta, como la batería, que no responden bien a estas temperaturas. Por ello, siempre es aconsejable guardar la batería en el domicilio.
Texto y foto: Norauto











