Recientemente os hablamos en TopBici de algunas de las mejores rutas de ciclismo de carretera en Gran Canaria. Esas nueve opciones estaban recopiladas en un folleto que se puede descargar en la web de Turismo de Gran Canaria.
En esta ocasión os queremos mostrar más en detalle una de estas rutas ciclistas por la isla. En concreto la que tiene inicio y final en la localidad de Agaete y que llega hasta Moya, en la costa noroeste de Gran Canaria.
Esta zona de la isla canaria es un tesoro aún para muchos, repleta de rincones sorprendentes: desde imponentes barrancos que se precipitan hacia el océano Atlántico hasta frondosos bosques y miradores con espectaculares vistas al Teide, la montaña más alta del archipiélago canario y de toda España, que se encuentra en la isla de Tenerife.
Esta ruta circular tiene 65 kilómetros y 1.600 metros de desnivel positivo acumulado. En ella, los ciclistas explorarán algunos de los mejores lugares de Gran Canaria, descubriendo su belleza oculta y su naturaleza imponente.
Del mar hacia el interior
Partimos de la preciosa localidad pesquera de Agaete, un pueblo con encanto tradicional. Este enclave en el noroeste de la isla es famoso por su Puerto de Las Nieves, su Dedo de Dios, también conocido como Roque Partido, sus piscinas naturales y sus espectaculares vistas a los acantilados de la costa oeste de Gran Canaria.
Aquí nace la imponente “Cola de Dragón”, una formación geológica de afiladas crestas volcánicas que parecen emerger del océano como la cola de un dragón dormido. Este espectacular relieve es uno de los paisajes más icónicos de la isla y un auténtico espectáculo para los ciclistas que recorren las rutas cercanas.
Desde Agaete, tomamos la GC-293 en dirección a Piso Firme, recorriendo aproximadamente 5 kilómetros de continuas subidas y bajadas por un terreno sinuoso hasta alcanzar la rotonda que nos conducirá hacia Hoya Pineda. Conviene extremar la precaución al pedalear en esta zona de la isla, ya que el viento que sopla siempre suele hacerlo con fuerza.
Los 14 kilómetros de subida hasta Caideros, por la GC-220, son una absoluta maravilla. Recién asfaltada, la carretera serpentea entre barrancos y continuas curvas que ofrecen vistas espectaculares del valle y la costa noroeste de Gran Canaria. Llegados a esta pequeña localidad, tan solo nos falta un último kilómetro para girar a la izquierda por la GC-710 en el cruce dirección hacia Fontanales-Guía.
Descenso desde las alturas
Nos espera una larga y tendida bajada desde los 1.000 metros de altura a los que hemos ascendido en cerca de 20 km de recorrido partiendo del nivel del mar. Si no es temporada de calor, es recomendable llevar algo de abrigo, ya que la altitud en esta zona de la isla suele traer temperaturas más frescas. Tras unos 13 kilómetros, y atravesando las míticas localidades norteñas de Montaña Alta y Santa Cristina, llegamos al pintoresco pueblo de Moya, donde se recomienda hacer una parada para avituallar.
Esta localidad es famosa por su tradición repostera, con sus exquisitos bizcochos y suspiros, y por su imponente iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria, suspendida sobre un barranco. La parada en Moya combina perfectamente una dulce recompensa con el encanto de sus calles y las impresionantes vistas de los barrancos que lo rodean.
Pedalear junto al Atlántico
Los 7 kilómetros de descenso que separan Moya del nivel del mar, a través de la zona de Cabo Verde, son sinuosos pero muy agradables para rodar. Las vistas que ofrece la GC-752 al océano Atlántico, la costa norte y la ciudad en el horizonte, convierten esta bajada una de las más icónicas de Gran Canaria. Se recomienda hacer esta ruta por la vertiente de Cabo Verde y no la de Los Dragos para evitar la abundancia de tráfico.
Tras incorporarnos a la GC-75 y alcanzar la costa, tomamos la cuarta salida en la rotonda para continuar en dirección El Hormiguero por la GC-291. 10 kilómetros nos separan de Guía, otro de los pueblos emblemáticos del norte de Gran Canaria. A través de sus míticas calles tomaremos rumbo a Gáldar por la GC-292 y desde aquí enlazaremos la GC-293 en dirección Piso Firme, donde nos esperan los últimos kilómetros de la jornada.
Al acercarnos nuevamente a Agaete, el paisaje se vuelve cada vez más imponente, con el Atlántico de fondo y la silueta de la isla de Tenerife en el horizonte. Finalmente, un último descenso nos devuelve al punto de partida, cerrando así una ruta en bicicleta repleta de belleza y atractivo para el ciclista.









