Los monos o conjuntos integrales se han popularizado mucho en el ciclismo de carretera en los últimos años. Numerosos equipos y corredores profesionales los utilizan hoy en día en competición, aunque su uso es ya también habitual entre los aficionados a la bicicleta.
Como todo producto, los integrales tienen ventajas e inconvenientes respecto a los conjuntos formados por un maillot y un culote. De todas formas, no hay normas escritas y cada usuario tiene gustos y preferencias concretas, por lo que optar por un tipo u otro de ropa ciclista dependerá de muchos factores.
Para analizar los pros y contras de estas prendas nos hemos fijado en uno de los modelos punteros del mercado: el Gobik Brooklyn. Este integral está creado a partir de un culote y un maillot de la marca española.
En concreto, ahora mismo en su catálogo hay dos versiones: el Argonite, en color gris/blanco, basado en el culote Matt y el maillot CX Pro 4.0; y el Jasper, totalmente negro, que fusiona por su parte el Matt con el CX Solid.
Este integral Gobik también ha tenido otras variantes, como el llamativo Brooklyn Moka, perteneciente a la colección Loom de la reciente temporada Warm25, que tenía como base el maillot CX Pro 4.0 y el culote Absolute Print.
Ventajas de los monos
Sin duda, la gran virtud de los monos es su excelente aerodinámica, que en líneas generales es superior a la de un conjunto tradicional. Menos pliegues, menos arrugas y un ajuste más ceñido lo convierten casi en una segunda piel y favorecen el rendimiento sobre la bicicleta. No en vano también los llaman aerosuits.
Por ello, los trajes integrales están indicados especialmente para ciclistas a los que les gusta rodar rápido, ya sea en carreras o no. A altas velocidades es cuando estas prendas de ropa sacan a relucir sus mayores beneficios en este sentido.
Otra ventaja habitual de los monos es su confort, ya que disponen de menos costuras y elementos que aprietan. La principal diferencia es el hecho de prescindir de los tirantes, lo que ofrece una sensación de libertad y alivio notable. Además, con el pedaleo la prenda tampoco se mueve y permanece estable en todo momento.
La ligereza es otra gran virtud de los integrales. Siguiendo con el ejemplo del Gobik Brooklyn, su peso es de sólo 250 gramos en talla M. Si sumamos el peso del culote Matt 2.0 (190 g) con los maillots CX Pro 4.0 (110 g) y CX Solid (107 g) de las partes superiores tenemos un ahorro de 50 g en el modelo Brooklyn Argonite y de 47 g en el Brooklyn Jasper. No es que nos vaya a cambiar la vida, pero todo suma.
Por último, en cuanto al precio, aquí no hay una diferencia destacable. El Gobik Brooklyn cuesta 195 euros y el conjunto formado por el culote Matt 2.0 (115 €) y los maillots CX Pro 4.0 (85 €) o CX Solid (85 €), 200 € en total, casi lo mismo.
Ventajas de los conjuntos de maillot y culote
Por su parte, quienes opten por vestir un conjunto formado por maillot y culote cortos tendrán también algunas ventajas. La primera y quizás más obvia es el hecho de poder combinar ambas prendas de numerosas formas. Ante el estilismo fijo de un integral, el usuario puede variar colores, prendas de diferentes características (ligeras, transpirables, de mayor abrigo…) o usar camisetas interiores, por ejemplo.
Esto también permite adaptarnos mejor a la meteorología, eligiendo de forma independiente mangas cortas o largas, y culote también corto o largo. En cambio los integrales están pensados especialmente para jornadas calurosas o sesiones de gran esfuerzo en las que el calor corporal es elevado.
Al tener dos prendas diferentes, en un conjunto es posible asimismo elegir una talla diferente para cada una de ellas. Y es que, por la morfología de cada ciclista, no a todos les quedará igual de bien un mono.
En este sentido, cabe destacar también que mientras entre los hombres el uso de conjuntos integrales está extendido, no ocurre lo mismo entre las mujeres, ya que por su fisionomía no es una opción tan práctica (excepto para usos muy concretos como una contrarreloj, por ejemplo). De hecho, el Gobik Brooklyn, como la mayoría de monos del mercado, sólo está disponible en versión masculina.
Otra ventaja menor de los kits de maillot y culote es que quizás son un poco más fáciles de poner y quitar. De todas formas, los monos hoy en día tienen muy bien estudiada su ergonomía y usabilidad. Además, elementos como la apertura frontal completa con cremallera del Brooklyn facilitan estas operaciones, así como no permiten regular mejor la temperatura corporal en días muy cálidos o en momentos como subidas de puertos de montaña.
Explicado todo esto, queda claro que cada ciclista optará por una opción u otra no sólo por el uso que le vaya dar a estas prendas en cada momento determinado, sino también por sus gustos y preferencias particulares. Afortunadamente, marcas como Gobik ofrecen un completo catálogo con prendas de todo tipo para que cada cuál pueda elegir lo que más le convenga.











