¿En bici con tu hijo? Estas son las opciones, sus pros y sus contras

En bici con tu hijoLa bicicleta es la combinación perfecta de deporte y diversión. En los adultos, suele pesar más lo primero. Y para los niños, solo importa lo segundo. Pero, independientemente de ello, tiene el poder de unir a ambos en una misma actividad. Por ello, si tienes hijos y quieres disfrutar de la experiencia de montar en bici con ellos, aquí te presentamos algunas interesantes opciones. En concreto:

  • Silla trasera
  • Silla delantera
  • Remolque
  • Bicicleta cargo
  • Brazo para bicicleta infantil
  • Brazo de tándem
  • Cuerda de remolque

Soluciones para niños que aún no pedalean

Las primeras opciones para llevar a tu hijo en bici están pensadas para aquellos niños que son muy pequeños y aún no saben pedalear. La primera y más básica es la silla infantil trasera. Se trata de una tipología muy común y claramente especificada en el Reglamento General de Circulación (artículo 12). Normalmente se ancla a un transportín o, en el caso de los niños de menor peso, puede ir también amarrada a la tija del sillín o, incluso, al cuadro de la bicicleta. La edad de uso recomendada suele ir desde los 8 meses hasta los 6 años, aunque en este último caso es más fiable fijarse en la capacidad de carga, que en ocasiones supera los 20 kg.

Una solución alternativa y menos frecuente es la silla delantera. Su diseño es parecido, pero especialmente adaptado a su posición entre el usuario y el manillar. Este emplazamiento es de reducidas dimensiones, por lo que estas sillas suelen ir destinadas a niños más pequeños, hasta los 4 años normalmente. Algunos modelos cuentan con un reposacabezas acolchado que permite al pequeño apoyarse hacia adelante para variar su postura y sentirse más cómodo.

Pero, sin duda, donde más cómodo irá tu hijo es en un remolque. En él, experimentará una sensación parecida a la de sentarse en un sofá, aunque con el preceptivo cinturón de seguridad. Algunos tienen capacidad para dos niños. Otra ventaja para el niño es la de sentirse más resguardado contra el viento y la lluvia, mientras que para el adulto será una opción cómoda que no influirá apenas en su equilibrio y movimientos, pues cuenta con dos ruedas de diseño ciclista. Como principal inconveniente se puede citar su voluminosidad.

Por último, otra opción cómoda para los niños es la bicicleta cargo, menos extendida en España, pero igualmente interesante. Es muy usada por ciclistas de reparto, pero la cesta también se puede adaptar al paseo infantil con un asiento y un arnés de seguridad. Se trata de una opción estable para todos, con la ventaja añadida de que el adulto tiene vigilado en todo momento al pequeño.

Soluciones para niños que ya pedalean

Cuando el niño se hace mayor y pesa más, las opciones anteriores se van haciendo poco viables. Pero, por suerte, los pequeños también se van soltando a pedalear y eso facilita la experiencia de montar en bici juntos por medio de accesorios de ciclismo para niños fácilmente instalables.

Una opción para empezar es la del brazo para bicicleta infantil. Con él, la bicicleta de adulto y la de niño quedarán enganchadas, como si de un tándem se tratara. Es útil cuando el pequeño se cansa de montar por sí solo o cuando el adulto desea agilizar la marcha. Y es válida incluso para bicicletas sin pedales, aunque para recorrer cortas distancias a poca velocidad.

Pero si lo que se desea es una solución tándem 100%, existen remolques especiales para niños, compuestos por un cuadro con un brazo largo, un manillar elevado, un sillín y la rueda trasera. Se trata de una opción interesante para niños mayores, de entre 4 y 9 años, con una mayor resistencia física.

La última opción es la cuerda de remolque, la más simple de todas: una cuerda resistente y con cierta elasticidad que une la barra del sillín de la bici de adulto con la barra del manillar de la bicicleta infantil. De esta manera, el pequeño disfrutará de una ayuda útil sin tener que poner pie a tierra. Es ideal para pendientes empinadas que un niño no es capaz de subir por sí solo. Por ello, suele usarse con bicicletas de montaña y no con bicicletas clásicas urbanas.

En definitiva, se puede decir que las opciones son muy variadas, tanto para bebés y niños pequeños que aún no saben pedalear como para aquellos más mayores que solo necesitan una pequeña ayuda. En todos los casos, la mejor solución es aquella que mejor se adapte a los niños, pero también a los adultos: ambos deben sentirse cómodos y seguros en todo momento.

 

Autor: Redacción

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