El Eje Cafetero de Colombia con Esteban Chaves

Andes ColombiaColombia es uno de los países más atractivos del mundo para practicar ciclismo en carretera. Con el entusiasmo de sus aficionados y las excelentes condiciones que ofrece, no es de extrañar que haya sido la cuna de algunos de los mejores ciclistas del mundo: desde los ‘clásicos’ Lucho Herrera, Fabio Parra u Oliverio Rincón, a los actuales Nairo Quintana, Rigoberto Urán, Miguel Ángel Superman López, Egan Bernal… y, cómo no Esteban Chaves. El siempre sonriente corredor del Mitchelton-Scott, uno de los corredores que quizá mejor represente el estilo de vida del ciclismo colombiano, nos presenta junto a Janosch Wintermantel, ex profesional alemán y actual coordinador de marketing para carretera y triatlón de Scott Sports, su ruta favorita en el Eje Cafetero de Colombia.

Cuando Esteban me hablaba de su país y, más concretamente, sobre la región de la que procede, enseguida la añadí a mi lista de lugares que quería visitar algún día. Tener el honor de explorar el país con el miembro del equipo Mitchelton-Scott y su familia era una oportunidad a la que no podía decir que no. Nos embarcamos en un viaje por carretera de varios días con su familia (en bici, por supuesto) en el que alcanzamos el Eje Cafetero, una zona que muchos consideran la mejor región cafetera del mundo.

Esteban ChavesNo sé exactamente de dónde viene la conexión entre el café y el ciclismo en carretera, pero se aprecia claramente vayas donde vayas. Probablemente haya más ciclistas profesionales que tengan en casa una máquina de espresso Rocket que una mountain bike y hacer una pausa para el café durante una ruta es tan habitual como la ducha al terminar. El hecho de que el ciclismo en Colombia iguala el nivel del café, y viceversa, lo convierte en un destino ideal para ciclistas de todo el mundo.

Esteban Chaves eligió esta región no sólo por su famoso café, sino más bien por las condiciones perfectas para el ciclismo: paisajes sobrecogedores, un clima ideal durante todo el año (en torno a los 20 grados) y carreteras tranquilas para lo que suelen ser en Colombia. Si a eso le añadimos la increíble amabilidad de la población local y una deliciosa cocina, tenemos todo lo que podríamos desear para disfrutar mientras practicamos ciclismo y al bajarnos de la bici.

Los Andes Colombianos

Eje Cafetero de ColombiaComenzamos nuestra ruta en Salento, un pueblo tranquilo situado en el corazón del Eje Cafetero, región que se hizo famosa a nivel mundial por la belleza del valle de Cocora y que actualmente se encuentra entre los destinos turísticos más populares de Colombia.

8:00 de la mañana. El sol aparece en la distancia, entre las impresionantes montañas. Después de otro café, llegó la hora de ponerse en marcha. Un día perfecto para levantarse temprano y disfrutar de las carreteras vacías. Nos esperaba un recorrido de 182 kilómetros en total a una altitud media de 1.800 metros y con un desnivel positivo acumulado de 3.240 m. Por suerte, a Esteban le apetecía hacer una ‘ruta fácil’ y me sorprendí de lo bien que me adapté a la altitud.

Ciclismo ColombiaComenzamos la ruta con su hermano y su padre afrontando las primeras colinas en dirección Pereira. No pasó mucho tiempo hasta que la primera persona reconoció a Esteban, a pesar de que estábamos a 300 km de Bogotá, la ciudad en la que vive. Los conductores sacaban el cuerpo por la ventanilla del coche para sacarle una foto, o incluso se paraban a un lado de la carretera para poder enfocar mejor y saludarle. Esta admiración por uno de sus mejores ciclistas era entrañable. La ilusión en sus rostros al ver pasar al primer ganador sudamericano de un Monumento (Lombardía, 2016) era contagiosa.

Atravesamos plantaciones de café infinitas a lo largo de carreteras estrechas desde las que divisábamos algunas de las montañas más altas de los Andes, como el ascenso más largo del mundo, el Alto de las Letras (de aproximadamente 100 km desde la base hasta el punto más alto). Esta durísima subida no figuraba en nuestro programa del día, ya que habíamos optado por una ruta más variable entre Salento, Pereira y Armenia.

Cuando llevábamos 90 km recorridos, decidimos que era el momento de tomar otro café. Paramos en una estación de servicio. Quién hubiera imaginado que en Colombia, incluso las estaciones de servicio sirven un café excelente y deliciosas arepas, unos panecillos redondos elaborados con harina de maíz. Es un tentempié sabroso y perfecto para recargar energías para la segunda mitad de nuestra ruta.

Recorrido de altura

Scott Esteban ChavesDejamos atrás la ciudad de Armenia por una bonita carretera con plantaciones de café por todas partes. Había tramos en los que los árboles cubrían totalmente la carretera y daba la sensación de estar atravesando la jungla hasta que el camino volvía a abrirse. Era exactamente el tipo de ciclismo que me gusta. Subidas y bajadas. Curvas a izquierda y a derecha. Apenas tiene un metro llano, pero tampoco ascensos largos bajo el intenso sol.

No teníamos tiempo para pararnos a tomar una foto. Esteban se estaba preparando para la temporada y su entrenamiento siempre es lo primero. Algunas personas interpretan erróneamente por su sonrisa y su carácter relajado que no se toma el entrenamiento en serio, pero no podían estar más equivocadas. Esteban ama el ciclismo más que nadie, pero además sabe que necesita ser competitivo en las carreras más importantes del mundo. El ciclismo es su profesión y su pasión. No mucha gente puede decir eso de su trabajo.

Tras recorrer 135 km regresamos por la carretera sinuosa que llevaba de nuevo hasta Salento. Habíamos llegado a un punto a tan sólo un kilómetro de nuestro hostal y podíamos dar el día por terminado, pero todavía nos quedaba una última ruta por hacer. La carretera de un solo carril en el valle de Cocora. Se trata de una vía muy estrecha que discurre junto al río Quindío con unas vistas impresionantes de las montañas que lo rodean. El final perfecto para un día increíble.

La ruta al detalle

Mapa ruta Eje Cafetero ColombiaEsta ruta en bicicleta por el Eje Cafetero de Colombia -uno de los episodios de la iniciativa The Escape de Scott- comienza en Salento, una pequeña ciudad histórica cerca de los Andes, al oeste de Bogotá. Comienza con un breve descenso, y luego te encuentras una subida de 5 km antes de llegar a una bajada que dura unos 40 km y que te permite recuperarte.

Después de esto, una serie de subidas y bajadas constantes por senderos estrechos te lleva a Quimbaya, y es en torno al kilómetro 115 donde empiezas a subir hasta Filandia. El camino se eleva a casi 2.100 m de altura.

Después de un descenso bastante rápido, hay otra subida de vuelta a Salento (km 152). Ahora tienes la opción de recorrerlo un día o enfrentarte al impresionante callejón sin salida de Valle de Cocora, que cuenta con otros 30 km de ida y de vuelta.

Video/foto: WhereNext – Texto: J. Wintermantel

 

Autor: Redacción

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