TEST: Tija Ritchey SuperLogic Carbon Link FlexLogic

La tija es uno de los componentes de la bicicleta que más nos puede ayudar a la hora de lograr una mayor comodidad sobre la bicicleta. Su capacidad de absorción de las vibraciones que transmite el terreno resulta determinante para poder pasar largas horas sobre el sillín con una menor fatiga.

Conocedoras de ello, muchas marcas de accesorios crean modelos enfocados al confort, sin tener que renunciar por ello a un elevado rendimiento. Una de las grandes referencias en este sector, Ritchey, no podía ser menos y entre su extensa oferta de tijas incluye varias con estas características, una de ellas es además su tope de gama: la SuperLogic Carbon Link FlexLogic.

La fabricación en carbono monocasco y su acabado mate unidireccional le otorgan una bella imagen. Pero más allá de la estética, esta tija Ritchey emplea un laminado de carbono especial denominado FlexLogic que le proporciona un 15% más de absorción vertical, sin perder rigidez lateral y torsional. Esta tecnología desarrollada por la compañía estadounidense para los equipos profesionales que patrocina es visible en la cabeza de la tija, que se aplana en su parte posterior y la distingue de otros modelos estándar.

La abrazadera Link, cuyo ajuste se realiza mediante dos tornillos, es compatible con la gran mayoría de raíles de sillines tradicionales, así como de otros especiales mediante un adaptador, como es el caso del MonoLink de Selle Italia o el Vector Evo de la propia Ritchey Logic. Cabe comentar también que al retraso de 15 milímetros de la tija hay que añadirle otros 10 mm adicionales gracias a que la abrazadera es reversible, algo muy práctico que le añade versatilidad y la hace apta para un mayor número de ciclistas y bicicletas.

Aunque a simple vista la sujeción del sillín puede parecer no tan robusta como con otros sistemas, tenemos que decir que en todo momento la hemos notado firme y segura. Eso sí, su instalación y ajuste es un poco más complejo que habitualmente, así que tened paciencia a la hora de colocar y fijar el sillín.

En cuanto al resto de características técnicas de la SuperLogic Carbon Link FlexLogic, hay que mencionar que está disponible en tres diámetros (27.2, 30.9, 31.6 mm) y dos longitudes (350 y 400 mm). Su peso parte de los 145 gramos en la versión de menor tamaño, por lo que estamos ante una tija muy liviana que también contribuirá a aligerar nuestra bicicleta.

En nuestras salidas con ella es cierto que hemos notado una mayor suavidad a la hora de superar las irregularidades del asfalto. Instalada en nuestra Look 765 de pruebas en sustitución de una FSA de aluminio, es innegable que el confort en marcha ha ganado enteros. De todas formas, hay que dejar claro que no se trata de nada parecido a un sistema de suspensión, sino que es una ayuda para atenuar baches y rotos en la carretera. Por otra parte, sentados sobre el sillín, la rigidez de la tija es patente y en ningún momento hemos notado flexión alguna que perjudicara nuestro rendimiento.

El precio de la SuperLogic Carbon Link FlexLogic, de 280,70 euros, es obviamente elevado, pero estamos hablando de uno de los modelos más exclusivos y avanzados de Ritchey, a su vez una de las mejores opciones del mercado en este tipo de periféricos.

 VALORACIÓN

+ Positivo: Confort · Ligereza · Estética

– Negativo: Precio · Complejidad de ajuste

FOTOS: Esteve Ripoll

 

Autor: Paco Ortiz

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