Innsbruck, la capital ciclista de los Alpes

InnsbruckHay lugares donde el deporte es una parte más del día a día, y donde éste se vive de una forma especial. Innsbruck es uno de ellos. En invierno esta ciudad austriaca es un centro de deportes de invierno de primer orden gracias a su entorno privilegiado, en el corazón de los Alpes. No en vano, la capital del Tirol es la única localidad que ha acogido en tres ocasiones unos Juegos Olímpicos de Invierno: los de 1964 y 1976, y en 2012 los Juegos Olímpicos de la Juventud de Invierno.

Cuando llega el buen tiempo y el blanco de la nieve deja paso al verde de sus montañas y bosques, las bicicletas toman el relevo a los esquís. “El ciclismo es el esquí del verano” es uno de los lemas que toman fuerza en Innsbruck, que quiere darse a conocer no sólo como la ‘capital de los Alpes’ sino que también como la ‘capital ciclista de los Alpes’. Uno de los eventos que sin duda la ayudarán a lograrlo serán los Campeonatos del Mundo de Ciclismo en Ruta de 2018, que se celebrarán en esta ciudad de Austria y su bello entorno.

Para conocer a fondo todo lo que Innsbruck ofrece al aficionado al ciclismo, viajamos hasta allí para disfrutar de su enorme oferta de ocio y disfrutar de la bicicleta tanto por las calles de la ciudad como por sus alrededores, donde también se encuentran otros idílicos pueblos que merecen ser visitados igualmente. En esta primera toma de contacto, nos centraremos en la ciudad de Innsbruck en sí y más adelante os contaremos también en TopBici.es las muchísimas opciones que hay alrededor de la misma, donde las rutas para bicicleta -tanto de carretera como de montaña- son casi infinitas.

Historia y naturaleza

Tejadillo de OroCon unos 125.000 habitantes aproximadamente, a los que hay que sumar otros 30.000 estudiantes que le dan un aire joven a la ciudad, Innsbruck es una cómoda localidad de tamaño medio en la que tanto las personas que viven allí como el gran número de turistas que la visitan cada año pueden disfrutar de multitud de servicios y opciones pero sin las incomodidades de las grandes ciudades.

Situada a 575 metros de altura a orillas del río Inn, del que debe el nombre (Innsbruck significa ‘puente sobre el Inn’), la capital del Tirol está situada en un valle rodeado de montañas de más de 2.000 m. Por lo tanto, la naturaleza está presente en todo momento e invita a llevar un estilo de vida activo.

Ocho siglos de historia contemplan esta ciudad, por lo que su oferta cultural y belleza arquitectónica serán otro aliciente más para visitarla. Y es que en pocos minutos podemos pasar de estar en la montaña o en medio de un bosque a las animadas y vistosas calles del centro de Innsbruck.

Casa HelbingEn estas últimas no faltan lugares emblemáticos, como el Tejadillo de Oro, un edificio del s. XV residencia de los príncipes del Tirol con un balcón cubierto por 2.657 tejas de cobre doradas; la Casa Helbing, un hermoso edificio señorial gótico con fachada gótica; o la Torre de la Ciudad, también del s. XV como los anteriores y tejado renacentista del s. XVI.

Para conocer la ciudad, la bicicleta nos será muy útil en muchos momentos, aunque en las calles peatonales del centro será mejor bajarnos de ella y caminar para admirar con tranquilidad todo lo que Innsbruck ofrece. En esta zona encontraremos también otros lugares imprescindibles, como la Catedral de Santiago, del s. XVIII y estilo barroco; o el Palacio Imperial, construido en estilo gótico tardío en el s. XV y remodelado en el s. XVIII en estilo rococó.

Porque hay que comentar que Innsbruck es junto a Viena y Salzburgo una de las únicas ciudades consideradas imperiales de toda Austria, ya que los emperadores del Imperio Austriaco tenían allí una de sus residencias. Uno de ellos, Maximiliano I, fue una de las figuras históricas más importantes de este periodo e Innsbruck debe mucho a sus aportaciones a la ciudad. La historia de Innsbruck y de Maximiliano I están tan ligadas que en la Iglesia de la Corte, justo al lado del Palacio Imperial, el emperador tiene un espectacular mausoleo (aunque no descansa allí) custodiado por 28 enormes estatuas de bronce.

Bicicletas y cultura

Stadtrad InnsbruckComo hemos comentado anteriormente, Innsbruck es una ciudad con una amplia cantidad y variedad de servicios tanto para sus habitantes como para el gran número de visitantes que llegan a ella. Los cicloturistas que la visiten pueden llevar consigo su propia bici, obviamente, pero si deciden no hacerlo no tendrán problema en conseguir una allí.

Por un lado, el servicio de alquiler de bicicletas públicas es una buena opción para moverse de un lado a otro. Stadtrad Innsbruck dispone de 25 estaciones y unas 300 bicis repartidas por toda la ciudad.

Asimismo, existen diversos locales de alquiler de bicicletas y material ciclista, como por ejemplo Die Boerse, uno de los más importantes, en el que podemos equiparnos a la perfección con numerosos modelos de carretera, mountain bike o incluso eléctricas, así como contratar rutas guiadas. Además, los poseedores de la Innsbruck Card podrán disfrutar de una bicicleta en este establecimiento gratuitamente durante tres horas.

Museo Nacional de TirolEsta tarjeta nos será útil en muchas más ocasiones si visitamos Innsbruck, ya que da acceso a museos y atracciones turísticas, autobuses, tranvías, bus turístico, funiculares y teleféricos, entro otros servicios y descuentos. Su precio varía entre los 39 euros por un día y los 55 € para tres. La recomendamos sin duda.

Volviendo a la oferta cultural y de ocio en Innsbruck, no podemos dejar de mencionar que en el mismo centro de la ciudad podemos disfrutar de algunos interesantes museos, como el museo del Tejadillo de Oro, el Museo de Arte Popular del Tirol o el Archivo de la Ciudad, entre otros. Si a ello le añadimos otras instalaciones como el Teatro Nacional del Tirol o el centro de congresos y celebraciones Congress Innsbruck, ambos situados en edificios del s. XVII, es fácil entender que la vida cultural de la ciudad no para ni un momento a lo largo del año.

Tiendas y restaurantes

Marie-Theresien-StrasseLos amantes de las compras también tienen a su disposición un gran número de tiendas y comercios donde encontrarán desde productos típicos de la zona hasta lo último en moda o material deportivo. La calle comercial Marie-Theresien-Strasse, presidida por la columna de Santa Ana, de principios del s. XVIII, es una de las estampas más típicas de Innsbruck y es casi obligado pasear por ella.

En el centro de la ciudad la oferta de restauración es también enorme. Allí podemos encontrar desde restaurantes histórico como el Ottoburg (s. XV) o el Goldener Adler (s. XIV), situados en edificios históricos y con platos tradicionales, hasta otros más modernos como el Lichtblick, que se encuentra en lo más alto de las galerías comerciales Rathausgalerien y cuyas vistas de 360º te harán disfrutar aún más de la suculenta comida. Las opciones son tantas que os recomendamos visitar tanto la web de Innsbruck como descargaros la app oficial de la ciudad, con información sobre lugares de interés, alojamientos, tiendas, restaurantes, eventos…

Lejos del centro

Saltos de Tranpolín de BergiselAunque la gran mayoría de los puntos de interés de Innsbruck estén situados en el corazón de la ciudad, lejos del centro también hay otros lugares que merecen ser visitados. Para acercarnos a ellos nuestras bicicletas serán más útiles que nunca, aunque también disponemos de una amplia red de autobuses y tranvías en los que podemos subir nuestra bici.

Cabe comentar que Innsbruck cuenta con un buen número de carriles bici, pero incluso si rodamos junto a otros vehículos en la misma calzada el respeto por el ciclista es máximo y por lo tanto la seguridad es envidiable. Tampoco faltan las señales específicas para bicicletas o los aparcamientos, por lo que todo son ventajas para pedalear por la ciudad. Por cierto, Innsbruck es bastante plana, aunque cuando nos adentramos en sus afueras esto cambia…

Entre los lugares lejos del centro que bien merecen una visita encontramos el estadio de saltos de esquí de Bergisel, escenario de los Juegos Olímpicos y de competiciones tan famosas como el Torneo de los Cuatro Trampolines. Situado en la ladera de una colina, las vistas que ofrece sobre Innsbruck son espectaculares. Además, sus instalaciones reformadas recientemente por la famosa arquitecta Zaha Hadid disponen de una plataforma panorámica y de un restaurante en el que disfrutar de la comida con Innsbruck a tus pies.

Castillo de AmbrasMuy cerca de este mítico trampolín se encuentra el Tirol Panorama, una enorme pintura naturalista de forma circular y 1.000 m2 que representa la batalla de Bergisel de 1809 por la independencia del Tirol, y que comparte edificio con el Museo de los Cazadores Imperiales. Su realismo y el hecho de situarte en medio del lienzo para contemplarlo hacen que casi entres dentro de la escena.

También al sur de Innsbruck, casi a las afueras de la ciudad y al pie de los bosques y montañas que la rodean se sitúa el castillo medieval de Ambras, que fue remodelado a partir de 1565 por el archiduque Fernando II. Sus salas y los objetos que guarda, desde armaduras a pinturas o curiosidades de la época de los Habsburgo, merecen tanto la pena como los hermosos jardines que lo rodean.

NordketteY mucho más…

Con este repaso a los principales atractivos turístico de Innsbruck seguro que os podéis hacer una idea de todo lo que esta bella ciudad de Austria tiene para enamorar al visitante, ya sea cicloturista o no. Como os hemos comentado, muy pronto os mostraremos también las enormes opciones de rutas que ofrecen sus alrededores, que hemos descubierto a lomos de nuestra bicicleta: pueblos con encanto, verdes montañas, valles, ascensiones imposibles, descensos vertiginosos… ¡y mucho más!

Galería de fotos:

FOTOS: Judith Viaño

 

Autor: Fran García

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