Entrevista a Miqui Puig: “He pasado tantas horas sobre dos ruedas como entre guitarras”

Miqui Puig bicicleta– Usted y yo sabemos que la bici es cultura. Pero, ¿cómo se lo contamos al resto de personas para convencerlas?
– ¿La bicicleta es cultura? Joder, yo creí que era vida, vida de cada uno. A mi edad ya se hace pesado tener que contar a la gente lo que se pierde. La belleza debe entrar de manera natural, sedosa y si nadie entiende la plástica de esas cosas con ruedas como nosotros, puede que estén interesados en otras cosas y no debamos perder el tiempo. Tiempo que necesitamos para poder pedalear y charlar acerca de ellas.

– Puede parecer que ahora se apunta a la moda, pero yo le recuerdo letras como “y de las bicicletas, también a favor” (canción “Totalmente a favor” del disco Casualidades, Naïve 2004). ¿De qué le viene el amor a las dos ruedas?
– Creo que he pasado casi tantas horas sobre dos ruedas como entre guitarras eléctricas. Vengo de una tradición trialera de mi pueblo (L’Ametlla del Vallès, Barcelona) y estuve practicando “trial-sin” (así se llamaba en los 70’s y 80’s) hasta que me pude comprar mi primera motocicleta. Muchísimas horas subiendo y bajando escaleras, entre pinos y rocas, mis espinillas marcadas lo pueden demostrar. “Amor, pasión” que cantaban los BB SiN SED.

– O sea, que nos tenemos que imaginar a Miqui Puig entrenando y pasando muchas horas encima de la bicicleta.
– Todavía hoy paseo por los escenarios de mis años de biciclista y me pregunto cómo era capaz de descender y ascender por sitios donde mis pobres rodillas hoy sufren para hacerlo a pie.

– Se compró una motocicleta. En su caso, deduzco, le fascinan las dos ruedas tanto sin motor como con él, ¿verdad?
– Es pasión estética, pura y dura, siempre cuento que quería ser piloto de motos, que el pop y lo demás debió llegar de rebote, motorista sólo se puede ser con familia rica y desprendida, lo mío es amor obrero por la belleza de los vehículos, sean como sean, hasta sueño con magníficos tractores John Deere bien restaurados.

– ¿La vida no se ve igual cuando uno va montado en un artilugio de este tipo?
– En mi caso bicicleta y moto son momentos de orden, la atención a la carretera, a la calle, al tráfico y espacio para que nadie llame, para evitar nada más que poder estar a solas con tu cuerpo, en el caso de la bici ejercitar y respirar muy muy fuerte por la boca… Jajajajaja!

Miqui Puig– Y ahora va y las bicis ¡se ponen de moda! ¿Por qué?
– Pues como todo lo que está de moda y sabes que pasará, que sólo los verdaderos fanáticos volverán a recorrer kilómetros, a reparar y a mimar sus máquinas. ¿Te imaginas lo que pasa por mi mente cada vez que leo la noticia de que vuelve el vinilo? Colecciono desde los 12 años discos y he visto las idas y venidas tantas veces que ya no me creo nada. Cada uno debe vivir su pasión con normalidad y cierto grado de individualismo. Si tiene sinceros amantes como él a su alrededor pues mejor, pero siempre debes partir de la base que estas cosas (la pasión desmesurada) se debe pasar solo, como el sarampión.

– ¿Cuántas tiene Miqui Puig? ¿Cómo son?
– Tengo una fixie de Specialized, la Langster del modelo London y alguna de paseo olvidada. Intenté hacer un comeback al “trial-sin”, pero a la segunda caída decidí que los tiempos de equilibrios se habían acabado y durante los primeros años del 2000 paseaba por mi villa con una free-style que ahora tiene un gran cocinero de Vic-Osona. Compré la fixed porque no soy demasiado bueno para utilizar las llaves…

– Ok, nosotros nos lo imaginamos montando en bici, pero usted nos pincha la banda sonora ideal.
– La banda sonora deberá ser la que tú crees en tu mente, eso de asociar vinos o bicis con canciones es cosa de las muy muy aburridas revistas de tendencias y un poco evidentes. Pasea por Londres o Berlín y verás la banda sonora de la ciudad e incluso el olor de bicis y ciudadanos.

– Deme, eso sí, un recuerdo, una imagen…
– Llegar al final de la sección en una pedalada fuerte y acompañada del impulso de todo el cuerpo para pasar el eje de la rueda delantera y saber que has sorteado la zona con un cero limpio y bello. Así era el sueño del piloto de trial-sin.

– La última pregunta se la dejo a usted. ¡Dispare!
– ¿También crees que la única cosa un tanto anti-estética de la bicicleta en los últimos años son esas horribles cajas de fruta sostenidas con pulpos o bridas en la trasera de ciertas mountain bikes? Y no sirve rebajarlo con la excusa de la practicidad…

– Le doy toda la razón. Hay que montar un escamote para acabar con esas cajas de una vez por todas.

 

Autor: Franc Lluis

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