Ciclismo y naturaleza en Lozère

Lozere 2El departamento de Lozère es el más septentrional de la región del Languedoc-Rosellón y uno de los de menor densidad de población de toda Francia. Su cercanía con España, su tranquilidad y sobre todo su belleza natural y paisajística hacen de ésta una zona ideal para recorrerla en bicicleta.

Las famosas Gargantas del Tarn y de la Jonte son su reclamo más conocido, pero Lozère aún ofrece mucho más en forma de naturaleza, bellas localidades, una rica gastronomía y, cómo no, increíbles carreteras por las que pedalear.

Lozère

Lozere 3Lozère está dividido en cuatro zonas diferenciadas por sus características físicas: al noroeste, el Aubrac, tierra de basalto con amplias mesetas elevadas y antiguos volcanes; al norte, la Margeride, tierra granítica de mesetas, colinas y bosques; al sureste las Cévennes y el Mont Lozère, tierras de esquisto y de granito con un fuerte contraste entre la dureza de la montaña y la suavidad del clima mediterráneo; y, finalmente, al suroeste, las Gargantas del Tarn y de la Jonte, Grands Causses y el Valle del Lot, tierras calizas de fama internacional.

Cualquiera de estas comarcas bien merece una visita, en la que sin duda descubriríamos rincones excepcionales, pero en esta ocasión nosotros hemos querido recorrer la última de ellas, quizás la tarjeta de visita más espectacular de Lozère. Carreteras tranquilas en medio de la naturaleza serán una constante, así como la montaña, siempre presente pero sin ponernos en excesivas dificultades para que podamos disfrutar del entorno. Y es que la altitud media de Lozère es de 1.000 metros y su techo es el Mont Lozère, en el Parque Nacional de las Cévennes, con 1.699 m.

Para situaros un poco más, os diremos que las gargantas de los ríos Tarn y Jonte cortan en profundidad las mesetas calcáreas (Grands Causses) de Sauvaterre y de Mejéan para unirse en la localidad de Le Rozier, mientras que al norte el Valle del río Lot atraviesa la comarca de este a oeste.

Como ocurre siempre que visitamos una región con tantas posibilidades, las opciones de rutas son innumerables. En esta ocasión os proponemos dos posibles recorridos que recogen gran parte de lo mejor de esta zona, aunque siempre se pueden ampliar o modificar. El tiempo disponible, las fuerzas o los gustos de cada uno deben ser los únicos que nos digan por dónde ir en un Lozère donde la tranquilidad reina en todo momento.

Gargantas del Tarn

Lozere 1El río Tarn nace en la cima del departamento de Lozère, el Mont Lozère, y se dirige en dirección oeste abriendo un profundo surco en el macizo calizo de los Grands Causses. En su trayecto de aguas limpias y cristalinas se suceden pueblos con encanto, desfiladeros y meandros que también podremos recorrer por ejemplo en piragua, actividad muy popular en la zona.

Pero si lo que queremos es pedalear, que es lo nuestro, podemos hacerlo por ejemplo entre Le Rozier, punto en el que se unen los ríos Tarn y Jonte (y que marca el límite con el departamento de Aveyron, ya en la región de Midi-Pyrénées), e Ispagnac, bonito pueblo donde empieza la zona más bella del cauce. El trayecto, que se puede hacer en un sentido u otro aunque nosotros lo haremos a contracorriente del río, transcurre casi totalmente por la carretera D907.

La ruta de las Gargantas del Tarn tiene poco más de 53 kilómetros en una carretera no demasiado ancha, con constantes curvas, subidas y bajadas pero nada dura para la mayoría de cicloturistas. El tráfico es escaso y el asfalto un poco irregular pero correcto.

Lozere 4A nuestra derecha tendremos en todo momento el Tarn, pero el río no es lo único que tenemos que contemplar a lo largo del trayecto en bicicleta. Montañas, acantilados al borde del agua, pueblos habitados y otros abandonados serán algunos de los atractivos de una ruta en la que a buen seguro nos iremos parando para descubrir más en detalle muchos de sus rincones.

A los pocos kilómetros de salir de Le Rozier, nos toparemos con Les Vignes, localidad cerca de la que se encuentran dos famosos puntos panorámicos de las Gargantas del Tarn. El primero, el desfiladero de Pas de Souci, está un poco más adelante al otro lado del río, mientras que para llegar al segundo, el Point Sublime, deberemos desviarnos por una dura ascensión de poco más de 12 km. que nos llevará hasta casi 1.000 m de altura en el Causse de Sauvaterre con una vista espectacular de la región.

De nuevo en la D907, seguimos hasta La Malène, antiguo pueblo de bateleros, y poco después, ya con la mitad de la ruta recorrida, alcanzamos el Château de la Caze, castillo del siglo XV que hoy en día es un famoso hotel. El siguiente pueblo al que llegaremos es Saint-Chély-du-Tarn, con casas de piedra encajadas al pie de los acantilados, aunque al otro lado del río, junto a un meandro.

Lozere 5Cuatro kilómetros más y entramos en Sainte-Enimie, en el corazón de las Gargantas del Tarn y una de las localidades más bellas de Lozère. Su aire medieval, con calles y casas de piedra o sus comercios de artesanía bien merecen una parada obligada. Además allí encontraremos todos los servicios que necesitemos, no en vano es el pueblo más grande de este trayecto.

Posteriormente, en los 17’5 kilómetros que nos quedan hasta Ispagnac nos iremos topando con más localidades típicas de la zona, con sus iglesias o puentes de piedra, todas ellas apacibles y hermosas también, como por ejemplo Montbrun, aunque es el paisaje el que no hay que perderse en ningún momento. Casi sin darnos cuenta habremos recorrido así este poco más de medio centenar de kilómetros al lado del Tarn.

Gargantas de la Jonte

Lozere 11El siguiente trayecto que os proponemos es el que recorre la ribera del río Jonte. De características similares al anterior, éste es menos conocido y, por lo tanto, menos visitado por turistas. También hemos tomado como punto de partida la localidad de Le Rozier, donde se juntan las Gargantas del Tarn y de la Jonte, y como final Meyrueis.

Pedalearemos al lado izquierdo del río por la D996 en un recorrido de poco más de 20 kilómetros, por lo que podemos aprovechar para parar a contemplar el paisaje o las localidades que atravesamos con tranquilidad. No hay prisa y tendremos tiempo de sobras.

Una de las atracciones que podemos visitar son las numerosas grutas y cuevas que se encuentran en esta zona. Una de ellas, la gruta de Dargilan, cerca de Meyrueis, cuenta con dos kilómetros de longitud y hermosas estalactitas de todo tipo, mientras que la de Aven Arman tiene la estalagmita más grande del mundo con sus 30 metros.

Lozere 13Pero volviendo a la carretera, la ruta, muy corta y fácil, nos permitirá contemplar de nuevo pequeños pueblos encaramados a los acantilados. Rocas y paredes verticales de todo tipo nos acompañarán en un entorno en el que el cicloturismo se puede disfrutar como en pocos lugares en Francia y sólo a un paso de España.

A quienes cualquiera de estas dos rutas por Lozère (Languedoc-Rosellón) les haya sabido a poco y quieran hacer más kilómetros, pueden unir ambas en un recorrido circular, ya que Meyrueis, final de la ruta de las Gargantas de la Jonte, y la localidad de Sainte-Enimie, a mitad de la de las Gargantas del Tarn, están unidas a lo largo de 29 km por la carretera D986, que atraviesa las mesetas de las Grands Causses.

Galería de fotos

FOTOS: Diego Sperani

 

Autor: Fran García

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